Especias: Ajo
El ajo es como una póliza de seguro. Te protege contra el resfriado común y otras enfermedades, y mejora la salud general de tu tracto gastrointestinal donde comienza la enfermedad. Una dosis regular de ajo mantiene las cosas equilibradas en tu intestino matando la levadura y las bacterias patógenas, y alimentando los microbios beneficiosos que nos ayudan a mantenernos saludables. Las cebollas hacen lo mismo, pero lo que distingue al ajo es su contenido de alicina. La alicina es un compuesto que sólo se libera cuando los dientes de ajo son picados o triturados, por lo que debe consumirse fresco siempre que sea posible.
El ajo es una de las especias más completas que podemos encontrar, por eso es muy beneficioso incluirlo en nuestra dieta. Podemos tomarlo triturado en sopas o caldos, donde se potenciará aun más todas sus cualidades beneficiosas.
Especias: Cayena/Paprika
Esta especia viene de esos pequeños pimientos rojos y verdes. Es más conocido por su capacidad para estimular el metabolismo y hacer que la sangre se bombee. El alto contenido de capsaicina es responsable del aumento del gasto energético y la dilatación de los vasos sanguíneos.
Pero el beneficio real de las especias que contienen capsaicina es su capacidad para controlar el hambre. Podría decirse que este es el mayor impulsor detrás de toda la investigación positiva sobre la pérdida de grasa. Un estudio dividió a 25 hombres y mujeres de peso normal en dos grupos. Un grupo recibió un gramo de especias de pimiento rojo y el otro no recibió ninguna. Los consumidores de especias tenían una temperatura central y un gasto de energía ligeramente mayores, y un apetito y deseo significativamente menores de consumir alimentos grasos, salados y dulces.